Conversaciones en el tunal: “Mi hermana Soledad fue
mi apoyo más importante, ella me enseño a perseguir un sueño, hasta
conseguirlo”
Lucy Marrone es una ciudadana italiana de
origen peruano, casada y con dos hijos: Georgia de tres años y Ferdinando de 6
meses. Lucy siempre ha estado conectada con sus
raíces, por eso cada visita al Perú es
una celebración; es un reencuentro espiritual con sus sabores y costumbres
peruanas.
El nombre de Lucy Marrone no significa nada
para los paucinos, pero cuando decimos: Lucy Rodríguez Pebe, despierta el
recuerdo de sus compañeros de colegio (la promo), que compartieron con ella
inolvidables vivencias. Su presencia produce el comentario de los
parientes y amigos de mamá Raquel Pebe Vda. de Rodríguez. Que orgullosa observa
como su nena, la última de sus hijas, se ha convertido en toda una ciudadana
europea, con un marido italiano y dos hijos ítalos-paucinos.
Lucy fue una paucina más de los cientos que
emigraron al viejo continente, en busca de un sueño. Fueron muchos años de de
trabajo, de penas y tristezas, hasta que su exótica belleza peruviana conquisto
el corazón de un carismático italiano: Arturo Marrone.
Son 18 años de residencia continua en Milán,
pero: “en la memoria de Lucy aun tañían lejanas y andinas, las campanas de su
terruño natal”; aun perdura el dulce sabor de la tuna matinal; aun persiste el
aroma del chicharrón cocido en la olla negra de sus recuerdos infantiles.
Dime
Lucy ¿Cómo fue tú partida a Italia?
Fue algo inesperado, todo fue tan rápido que
de repente me vi cruzando el océano atlántico, todo asustada y llorosa.
¿Qué
pensabas mientras hacías un vuelo de quince horas?
Pensaba en mis padres: Lorenzo y Raquel, era
la primera vez que me alejaba de ellos. Pensaba en mis hermanas, en mis amigos,
en mi pueblo. Todavía no llegaba a Italia, pero ya extrañaba todo.
¿Cuál
fue el impacto de trasladarte a vivir de Pauza a Milán?
Fue algo traumático. Salir del seno de mi
hogar a otra realidad muy diferente, fue algo muy duro de asimilar. No me
acostumbraba para nada, a pesar de que mi hermana Soledad y su familia, hacían
lo imposible para hacerme sentir bien.
Viviste
cierto choque cultural cuando viajaste a
Milán-Italia
Efectivamente. Fue un cambio radical, todo
era nuevo para mi, era como volver a nacer; pasar de un pueblo de campesinos
perdido en la soledad de los andes
peruanos, a vivir en una gran ciudad industrializada, fue algo muy duro.
¿Qué
te hizo sobreponerte y seguir adelante?
El ejemplo de mi hermana Soledad, ella tan
pequeña, pero dueña de un gran espíritu de lucha, -como nuestros ríos andinos-,
que se sobreponen a todo hasta llegar a su destino. Mi hermana fue mi apoyo más
importante, ella me enseño a perseguir un sueño, hasta conseguirlo.
¿Cuál
fue tu momento más triste en Italia?
Cuando falleció mi padre Lorenzo Rodríguez
en Pauza, estar tan lejos y no poder compartir sus últimos días, fue una pena
muy grande. Truncándose uno de mis sueños que era el de llevármelo a conocer
Italia. Como lo hemos hecho con mamá Raquel, ahora.
¿Cómo
viven los paucinos en Milán?
Viven para trabajar ya que tienen que enviar
remesas de dinero para pagar sus deudas, para mantener a su familia, para
construir sus casas en Lima; pero los domingos se reúnen en la plaza de Milán y
comparten sus alegrías, sus penas, su música y su gastronomía.
La
colonia peruana ¿es unida?
Lamentablemente no son muy solidarios,
existen muchos casos de peruanos que por pura envidia, rivalidad, celos o
egoísmos, no te ayudan, prefieren trabajar con extranjeros.
Sabemos
que adquirir una vivienda en una ciudad europea es muy difícil para un peruano
promedio ¿Cómo hiciste para comprar un
departamento en Milán?
Con bastante trabajo y ahorro, cuando lo
compre era una mujer soltera y no tenia mayor obligación de enviar remesas de
dinero al Perú, como lo hacen muchos paisanos. Tener departamento propio me
permitió evitar pagar alquileres
elevados en lugares poco deseables.
 |
| Lucy con sus hermanos y sobrinas |
 |
| Con mamá Raquel y sus tías |
¿En
qué momento conociste a tu esposo?
En el momento preciso, cuando ya había
cumplido algunos de mis sueños como tener la residencia, un trabajo estable, un
lugar donde dormir; fue entonces cuando apareció Arturo, bailando salsa como si fuera un moreno de la Victoria.
¿Fue
muy difícil para Arturo, entablar una relación con una inmigrante sudaca?
Para nada. El amor rompe todas las barreras.
Y no te olvides que los italianos fueron
los primeros inmigrantes que poblaron América en sus años de pobreza. Por esa
parte hay entendimiento.
Los
italianos son consideramos muy machistas
¿Cómo enfrentas esa situación?
La globalización mundial, económica social y
cultural, esta cambiando ciertas taras sociales. En un mundo civilizado y
moderno tanto el hombre como la mujer, tienen los mismos derechos y deberes. Es
muy doloroso lo que esta sucediendo en el Perú. De hombres que matan a sus
mujeres por celos, o porque no aceptan una separación de pareja, es algo
difícil de entender.
¿Cómo
convive un matrimonio italo-paucino?
Con mucha comunicación y amor. Cada une
asume su rol que le corresponde, ahora que tenemos dos hijos de por medio,
debemos ser muy disciplinados y encaminar a nuestros hijos en una crianza con
valores, para dar al mundo ciudadanos de bien.
¿Cómo
pasas tus días en Lima?
Disfrutándola plenamente, al lado de mi
madre y mis hermanas. Reencontrándome con mi gastronomía, mi música, haciendo turismo y viendo que el Perú esta
creciendo económicamente y esto es bueno para todos.
Tus
hijos y Arturo ¿Se acostumbran en Lima?
Ellos son los más felices ya estamos
haciendo planes para volver cada año al Perú. Mi esposo Arturo quiere conocer
Pauza.
¿Qué
lugares del Perú visitaste?
Con Arturo viajamos al Cuzco y Arequipa, donde
conocimos el maravilloso Macchu Pichu y el impresionante Cañón del Colca. Mi
Perú es grandioso.
En estos momentos ya deben estar volando de
regreso a Milán, hasta pronto sorella.
 |
| Arturo Marrone y Lucy |
 |
| Giorgia, Gladys, Lucy, Fernando, Marina y Ana |